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jueves, 23 de enero de 2014

Mi nula capacidad de continuar...

Mi nula capacidad de continuar escribiendo, con más continuidad y con más soltura, me desespera. Y buscando buscando, me encuentro con que la alienación del trabajo seca mi verdad, la seca de forma que no soy capaz de sacar nada de mí.

El término "secar" es interesante. Significa algo así como quitar el agua que hay sobre o en alguna cosa o persona. También significa dejar sin vida, si hablamos de plantas u otros animales. Mi imaginación se va secando, y eso lo hace la rutina que los poderes establecidos nos imponen. La imaginación no está bien vista. Está bien visto ser del montón y no decir una palabra más alta que la otra. Está bien soportar y soportar injusticias y sólo quejarnos para adentro.

También se "seca" a un oponente (hablando de deportes) cuando no le dejamos que alcance su objetivo.

Odio "secarme" por dentro, y por fuera también. No quiero ser rancio, ni tampoco quiero ser un conformista. Si algún día me véis así, por favor, dadme una ostia bien dada.

Hace tiempo lo dije. No quiero que el trabajo (este trabajo!!) sea el centro de mi vida. Trabajar, llegar a casa y hablar del trabajo/s, salir el fin de semana y comentar el trabajo, meterte en la cama pensando en lo que te espera el lunes por la mañana, y, finalmente, tener pesadillas relacionadas con el trabajo. Todo esto no va conmigo, no lo quiero. Quiero llegar y comentar cosas interesantes, como, no sé, la existencia de otros mundos, la existencia de Dios, el sentido de la vida, el mito de la caverna de Platón, la música, la música y la música... Soy un pedante en este momento... Hay tiempo para todo y tiempo para todos. Un círculo de personas que te siga a ciegas es casi imposible, a no ser que seas el Mesías, o un futbolista.. (Estas últimas frases están escritas en un día de furia y rencor, creo que no estoy de acuerdo con todo lo que pone aquí, ni mucho menos)

Ya os iré contando como sigue mi vida en próximas entregas. Llevo unos meses muy difusos, nada claros. Mi mente tiene un gran mancha negra delante y no me permite distinguir con claridad...

P.D. Lo de la mancha negra es totalmente cierto, y no podría haberlo expresado de la mejor manera... muy pronto habrá más...

viernes, 4 de octubre de 2013

Toda la verdad..

Toda la verdad es prácticamente imposible de describir y escribir en unas líneas. Unos pensamientos se solapan con otros como si fueran "abusones", y no les dejan salir a la luz. En muchos meses que llevo buscando la verdad han pasado muchos episodios, muchas vicisitudes que me llevan al mismo lugar, al mismo momento. Yo, delante del teclado, página en blanco, toda la verdad...


El trabajo consigue una cosa curiosa. Hace que prácticamente toda tu vida gire en torno a él, ¿verdad? Las conversaciones sobre la vida se convierten en conversaciones de la vida en el trabajo, es decir, lo que nos ocurre antes de ir a trabajar, durante el trabajo, y finalmente, los efectos de haber trabajado las ocho horas de rigor.

¿Es que no hay nada más? Me niego y reniego de esa atadura emocional a algo que no me emociona nada. Descubro que todo lo que una vez conseguí se ha ido poco a poco por el sumidero. Todas aquellas tardes delante de un folio escribiendo ideas, escribiendo canciones. Todo aquello se quedó sin vida, dentro de una caja, dentro de una carpeta, de un ordenador a otro, de nube en nube...

Y me planteo volver a eso. Y me doy cuenta que es imposible. Que cada momento tiene su trozo de historia, y cada historia tiene su fin. Sólo quedará el recuerdo y pequeños destellos similares a éste, y otros tantos, guardados en un servidor de internet, listos para ser borrados el día que deje de existir.

Mientras tanto, el trabajo irá secando mi verdad, irá dejándome vacío de ideas y de intenciones. Los días azules y la insoportabilidad se darán la mano, y cada momento de recuerdo de lo que una vez pudo ser pero no fué, será preciso y precioso. Como una estrella fugaz, que dura eso...