Lo creáis o no, en un mismo día se puede
pasar de la euforia más absoluta a la desesperanza más cruel. Que por
qué? Seguramente nuestro cerebro es cruel, y en su crueldad se acerca
más a la nostalgia y al desasosiego, que a la esperanza y al futuro
prometedor. Y seguramente nuestro corazón expresa tanta fuerza como
debilidad.
Así está siendo mi día, de amanecer extrañamente agradable, y de media tarde de nudo en la garganta sin saber todavía porqué.
Auf wieder sehen!!